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Enclaves y Rutas
Enclaves y Rutas

ENCLAVES

El patrimonio cultural y artístico de Corduente es muy variado. En él podemos encontrar:


El Castillo de Santiuste

Se encuentra situado sobre un otero que domina la vega del río Gallo. El paraje de Santiuste perteneció, desde la repoblación de las tierras molinesas en tiempo de Manrique de Lara, a La Comunidad de la Villa y Tierra de Molina. Posteriormente pasó a la familia de Iñigo Hurtado de Mendoza, entroncado con la casa Ducal del Infantado, a través de la rama de los Medinaceli. Por sus enredados pleitos con la justicia fue apodado “el loco Mendoza de Molina”. Una de sus hermanas, para poder casarse, vendió sus heredades (la tercera parte de las tierras de Santiuste) a su pariente Juan Ruiz de Molina, conocido como “El Caballero Viejo” o “de los Quemadales”, bachiller en leyes, que representó a Molina en las Cortes de Castilla en tiempos de Enrique III de Castilla. Este Rey le encargó que hiciera los deslindes con Albarracín, junto con el súbdito aragonés, José Ferrand López.

D. Juan Ruiz de Molina también fue buen vasallo del rey Juan II de Castilla, combatió para este rey y contuvo a los aragoneses en la batalla de la laguna de Gallocanta. Como premio a su valor y a sus servicios, alcanzó un privilegio del rey Juan II, fechado en Segovia el 30 de junio de 1.434, dándole facultad para edificar una fortaleza en Santiuste. Posteriormente, fue confirmado el citado privilegio el 12 de agosto de 1.437.

Según Layna Serrano, en su obra “Castillos de Guadalajara”, más que un castillo es una casa señorial fortificada, a la que defienden cuatro torres cuadradas en las esquinas, muy elevadas, más una barbacana exterior con cubos en los ángulos y otros dos que flanquean la puerta enfilada a saliente. Fortaleza es ante todo, aunque sin valor militar.

La puerta de entrada está constituida por un arco de medio punto de gran dovelaje. Encima campea, roído por el paso del tiempo, el escudo de los Ruiz de Molina, cuyas armas eran dos ruedas de molino en campo azul. A cada lado del escudo hay un santo (Santi Juste), ya borroso por el paso del tiempo. A la altura del piso principal hay una línea de ventanas ojivales, alguna de las cuales aún conserva restos del tímpano calado que antaño las adornara.

Sus posesiones estuvieron rodeadas por una larga cerca almenada, sin valor defensivo, ya que más bien limita un espacio privado, como es frecuente en los palacios renacentistas franceses. De esta cerca se mantiene parte en pie, al lado de la carretera.

En 1.454 murió el de Los Quemadales, a los 81 años de edad. Sus restos descansan en la capilla gótica de los Ruiz de Molina, situada en el muro norte del monasterio de San Francisco de Molina. Tras varios problemas con la herencia entre sus hijos, pasó a Alonso Ruiz de Molina, señor de Embid. De esta forma ha quedado vinculado desde entonces al señorío de Embid.

En la actualidad es de propiedad privada. Su dueño quitó en su día los tejados de las cuatro torres, almenándolas de forma artificial. Una de las torres se ha derrumbado y otra amenaza ruina, a pesar de los esfuerzos de su propietario por mantenerla en pie. Además de rehabilitar las dos torres de saliente, ha construido un pabellón entre ambas, adornándolo con motivos medievales y en el patio ha levantado unos arcos que rodean una fuente central.


Fábrica de armas de “La Herrería"

La noticia de la construcción de una fábrica de armas en Corduente está recogida por Diego Sánchez Portocarrero, en su libro “Antigüedad del muy noble i muy leal Señorío de Molina” (Madrid 1.641): "Una gran advertencia en el tiempo de este Monarca (Felipe IV) me falta señalar en el Señorío de Molina: esta es la fábrica de artillería que se ha puesto en él en este año de quarenta y una en que ha comenzado a labrarla por Orden de Su Majestad: Jorge de Bande… El sitio de la fábrica es el lugar de Corduente deste Señorío, en él se fabrican balas, cañones, bombas, granadas, […]

Parece ser que la primera fundición regular de proyectiles de hierro se instaló en Eugui (Navarra), en 1.536, funcionando con expertos fundidores alemanes, italianos, franceses y flamencos. En 1.617 llegaron a Liérganes (Santander) 70 fundidores flamencos, construyendo los primeros altos hornos de la industria española. Después llegó Jorge de Bande que, en 1.626, regularizó la producción de la citada fábrica y puso a disposición del Estado sus instalaciones. En 1.637 levantó otros altos hornos en Riotuerto, próximo a Liérganes, conocida como la fábrica de la Cavada. Este industrial flamenco, vistos los cambios operados en los frentes de guerra, pensó en la necesidad de construir una nueva fábrica de armamento cercana al campo de batalla, poniendo en movimiento su habilidad como hombre de negocios, con la idea de la doble utilidad que a España y a su bolsillo podría representar la instalación de una nueva fábrica de artillería.

Eligió Corduente por su proximidad a los yacimientos mineros de Sierra Menera, que producían abundante mineral de hierro y de calidad. Arrendó estas explotaciones a D. Carlos de Arellano, vecino de Madrid. Además, alquila también una ferrería en Corduente a D. Pedro Garcés de Marcilla, notable de Molina, sobre la que construiría la fábrica de armas. Trajo de Santander a maestros canteros y carpinteros para levantar el ingenio en un tiempo de seis meses.

El transporte del mineral de hierrro desde Sierra Menera (Setiles y Tordesilos) se hacía a lomos de mulos, capaces éstos de transportar 90 kg.  La duración del viaje de ida y vuelta (75 km) era de un par de días (al camino que llega hasta la Herrería por el prado de Santiuste se le denomina de los menaqueros, en recuerdo de estos trajineros).

Los extensos pinares del entorno garantizaban el carbón para la fundición del mineral. Respecto al abastecimiento de agua, fue resuelto con la traída de las mismas del arroyo Molinillo, por medio de un canal de 900 metros de longitud y unos 15 de desnivel, que arranca de una presa construida a tal efecto a unos 500 metros. La fecha de inicio más probable de las obras sería agosto o septiembre de 1.640. La primera colada de arrabio se realizó en 1.642.

La fábrica de Corduente figura como el quinto alto horno en la historia siderúrgica española y tiene la peculiaridad de haber sido un alto horno de interior alejado del mar o de algún puerto. Jorge de Bande falleció al año siguiente de entrar en funcionamiento, el 4 de diciembre de 1.643. Esta fábrica satisfizo las demandas armamentísticas de los ejércitos de Felipe IV en sus campañas de Cataluña y Aragón, ya que la situación geográfica de Corduente, a tan sólo 215 km de Tortosa (puerto de Cataluña) y sus buenas comunicaciones con Zaragoza, vía Molina y Daroca. Desde allí, el armamento llegaría a Tortosa en transporte fluvial desde Zaragoza, lo que permitiría poner material de guerra en Cataluña a precios razonables.

La primera entrega de munición se realizó el 13 de julio de 1.642 al general en jefe de las tropas acampadas en Molina y constó de 1.722 balas del calibre 22, con un peso de 393,9 quintales (unas 18 toneladas).

Por razones de diversa índole, los altos hornos de carbón vegetal funcionaban entre nueve y diez meses al año, ya que requerían arreglos y reformas en su interior al acabar cada campaña de fundición; además hay que contar con treinta o cuarenta días previos de calentamiento antes de iniciar los procesos de fundición. En el período 1.644-1.647 se convirtió en la fábrica más importante del reino, en lo que respecta a la fabricación de municiones.

La fábrica de Corduente suministró material bélico a los ejércitos españoles hasta 1.689. La puesta en marcha de otras fábricas con nuevas tecnologías hizo que esta fábrica dejase de producir. No obstante, siguió produciendo hierro como una ferrería más, como queda recogido por Pascual Madoz. También, la Estadística Minera de 1.885 adjudica una producción a la provincia de Guadalajara de 39 toneladas de hierro dulce, producido en la ferrería de Corduente.


Iglesia Parroquial de San Martín

Está situada en la plaza Mayor y data de los siglos XVI y XVII. Sus muros son de mampostería. La entrada se encuentra al lado de la epístola, que es de medio punto en piedra y sobre la cual hay una inscripción que dice: “YGLESIA DE ASILO”. Antiguamente significaba que en ellas se podían refugiar los perseguidos por la justicia, demandando protección y sin el permiso del cura no se les podía prender. La espadaña, construida en ladrillo, se encuentra a los pies y consta de un único cuerpo con dos huecos y remate.

Su interior consta de una única nave de cuatro tramos, cubierta de un cañón con lunetos (arco triunfal apuntado). La capilla mayor, con crucería del siglo XVI. El coro, en lo alto, a los pies, es moderno y de madera.

En el lado de la epístola encontramos un retablo barroco con rocalla del siglo XVIII, levantado por suscripción popular, con una escultura de la misma centuria de San Roque, Sta Bárbara y la Virgen de Fátima y la pintura moderna de las lágrimas de San Pedro en el ático.

En el prebisterio hay un retablo neoclásico, vacío y cegado al cuerpo principal, con una imagen moderna de San Antonio. El retablo mayor neoclásico cuneta con una pintura de la Inmaculada, un relieve de San Martín y esculturas modernas de los Sagrados Corazones. El confesionario puede ser del siglo XVIII.

En el lado del evangelio hay una imagen moderna de un Crucifijo. También un óleo de San Pascual Bailón del siglo XVIII en mal estado de conservación. La pila bautismal es de piedra lisa.

El retablo mayor de la iglesia, construido en 1.796 (según Marco, J.A., 1.996), es de sobriedad neoclásica, sin ninguna concesión al ornato. Esta es la nota dominante de este retablo, que repite el modelo de cuerpo central y dos colaterales. Los tonos oscuros de columnas, pilastras y frisos, en combinación con el dorado de las molduras y jaspeado de otros elementos, contribuyen a resaltar la severidad del conjunto. Todo gira en torno a un gran lienzo de la Inmaculada, flanqueado a los lados por una estructura sesgada de pilastra y columna lisa, rematada por un extraño cuerpo rectangular, con relieve de san Martín partiendo su capa, macizos a los lados y pequeño frontón triangular. Los laterales son más sencillos aún: banco con netos de molduras, dos columnas lisas, entablamento y frontón. Curiosamente, el orden utilizado aquí es el jónico, aunque el entablamento presenta los dentellones del corintio.

Fué construido por los maestros molineses Antonio y José Muñoz. Costó 3.000 reales, que se pagaron en tres plazos y se aprovechó el tabernáculo y sagrario que hay en dicho altar. La conducción desde Molina a Corduente corrió a cargo del pueblo.


Ermita de la Virgen de la Salud

Es una bella construcción de planta en forma de cruz latina, con unos preciosos retablos restaurados en su interior.


Ayuntamiento

En la Plaza Mayor, como un ensanchamiento de la calle principal y más larga que tiene el pueblo, se encuentra el Ayuntamiento, con tres arcos de piedra rodena y construido en 1.925. La fuente de planta cuadrada es del mismo año. La rehabilitación del bar y del centro social se ha acometido de forma que se han prolongado las arcadas a los tres edificios dando el conjunto un aspecto armonioso a juego con el nuevo frontón levantado con la misma piedra.


Barranco de la Hoz

A pocos kilómetros nos encontramos el Barranco de la Hoz con su ermita. Es el mayor atractivo paisajístico del Señorío de Molina, con sus monumentales cantiles de piedra ,donde anida el buitre leonado. Este profundo desfiladero labrado y esculpido por acción del río Gallo,  posee conglomerados de roca arenisca que sirven de cobijo al Santuario de Nuestra Señora de la Hoz.

Según la leyenda, la Virgen se apareció a un pastor en la primera mitad del siglo XII. La imagen se trasladó a Molina, pero ella volvía al lugar de su aparición, al lado del río Gallo. Allí se levantó una ermita. El cronista molinés Claro Abánades la fecha en 1.172. Al lado de la ermita se construyó un monasterio de ermitaños de San Agustín. Al desaparecer los ermitaños, el santuario de la Hoz fue agregado, en 1.461, al monasterio de Óvila (Guadalajara).

La ermita arruinada fue levantada de nuevo por el caballero molinés Fernando de Burgos. También se construyó la actual hospedería y casa de Juntas, todo ello gobernado por un Patronato que nombra el obispo de la diócesis.

La Virgen de la Hoz fué coronada canónicamente el 31 de agosto de 1.953, en la Plaza de España de Molina, tras los actos religiosos celebrados en la parroquia de Santa María Mayor de San Gil de la citada ciudad.

Las fiestas y romerías más significativas son: El Butrón, el día 1 de mayo, patrocinado por el Ayuntamiento de Molina; la Loa de Pentecostés, organizada por la Hermandad de la Virgen y presidida por el alcalde de Ventosa, con sus populares danzas de los palitroques y espadas.

Corduente acude dos veces al año de romería: el día de San Marcos (25 de abril) y el día de San Andrés (30 de septiembre). Canales, Herrería, Rillo de Gallo, Terraza y Ventosa asisten durante la semana de la Ascensión a celebrar el “Día de las Letanías”; Tierzo, con sus tradicionales capirotes; Rueda, etc, también celebran sus romerías.


Lavadero

También podemos encontrar en Corduente un antiguo  lavadero, el cual ha sido reformado recientemente. Se ha acortado el lavadero a la mitad y la otra midad la han aprovechado para merendero con mesas y una barbacoa.


RUTAS


Por su belleza paisajística y por estar enclavado en el Parque Natural del Alto Tajo, en este pequeño municipio podemos realizar diferentes rutas dentro de su término municipal, junto con otras rutas organizadas por el centro de Interpretación dentro del Parque, como pueden ser las Georutas.

- Ruta por Corduente y sus alrededores.
- Rutas de senderismo por la dehesa sabinera o por los pinares.
- Ruta de la Virgen de la Hoz.

- Ruta del Románico.
- Ruta de los Castillos.


Ruta por Corduente y sus alrededores.


Dentro del pueblo podemos visitar alguna casona con su escudo heráldico. La piscina municipal es para el verano otro punto de encuentro de visitantes y foráneos, que pueden disfrutar de sus aguas limpias en un entorno privilegiado entre pinares a la sombra de las tinajas (rocas de aglomerado de arenisca)


Ruta del Barranco de la Virgen de la Hoz

Esta tradicional ruta, que nos conduce por los cañones de los ríos Gallo, Tajo y Arandilla, es de carácter circular, con ramales que acceden a miradores y lugares pintorescos. Se trata de una ruta ideal para realizar en bicicleta y/o automóvil en su recorrido principal, excepto el ramal que conduce al área recreativa Virgen de Montesinos, donde se aconseja el uso de la bicicleta.


Rutas de senderismo

Se pueden realizar varias rutas. A través de los pinares se puede llegar al mirador del Hocino y de ahí descender por la escalinata a la ermita de la Hoz. Se puede visitar el castillo de Santiuste. El amplio sabinar es otro lugar ideal para practicar el senderismo.

Un paseo por la vega del río Gallo, llegando al despoblado de Cañizares y volviendo por la carretera de Ventosa, pasando por la Herrería, es un paseo de lo más placentero para los sentidos.

Si disponemos de vehículo podemos visitar cualquier pueblo del Alto Tajo para contemplar sus bellezas paisajísticas. El valle del río Mesa y los pueblos de la sexma del campo (Milmarcos, Torrubia, Tartanedo, Hinojosa, etc.), son lugares de obligada visita.

La ciudad monumental de Molina de Aragón es el eje geográfico, social y económico de la comarca. Lugar histórico, que era disputado por los Reinos de Castilla y Aragón, se encuentra a 8 km de Corduente. Su historia se puede respirar por las calles de la ciudad, declarada conjunto de Interés Histórico - Artístico en 1.956.

Son muchos los rincones por descubrir entre los espléndidos sabinares y los campos de cereal, mucho señorío y mucha historia que se mantiene viva en cada una de las tradiciones y costumbres que se asentaron en estas tierras. Por ello proponemos al viajero que se adentre en estas tierras, que le harán respirar de nuevo los aires de la Edad Media y de la singular historia de este territorio, entre los Reinos de Aragón y de Castilla.

- Parque Natural del Alto Tajo.

El Parque Natural del Alto Tajo está integrado por impresionantes cañones y espectaculares gargantas de los ríos Tajo, Cabrillas, Hoz Seca, Gallo y Bullones, entre otros. La Serranía Molinesa, limítrofe con Albarracín y la de Cuenca, se eleva por encima de los 1.200 metros y alberga una flora y fauna riquísima. El visitante descubrirá rincones como las Juntas, la Laguna de Taravilla, la Cueva del Tornero, el Hundido de Armallones, el Barranco de la Hoz...

Por este motivo se pueden realizar rutas interesantes dentro del Parque Natural, orientadas especialmente a los amantes del senderismo, la mountain bike y de los paseos ecuestres. Las condiciones naturales del Alto Tajo permiten llevar a cabo un amplio abanico de actividades deportivas: espeleología, escalada, piragüismo, barranquismo, buceo...

Todo ello sin darle menor importancia a la historia, el arte y las tradiciones populares. Comenzando por el Paleolítico y la Cueva de los Casares en Riba de Saelices, el monasterio románico de Buenafuente del Sistal, la Fortaleza de la Vega de Arias, el castillo roquero de Arbeteta, los edificios religiosos y la arquitectura popular.

- Valle del Río Mesa.

Al nordeste de Molina de Aragón, a 50 km de Corduente y limítrofe con la provincia de Zaragoza, se encuentra un enclave natural apenas conocido: el Valle del Mesa. Río que nace en Selas, que va erosionando progresivamente el terreno hasta esculpir unos espectaculares parajes entre Anchuela del Campo y Jaraba, en la provincia de Zaragoza.

El Valle del Mesa posee un gran atractivo paisajístico, que es conveniente disfrutar con calma para no perder detalle. Por ello es aconsejable seguir las rutas marcadas para aficionados al senderismo y a la bicicleta de montaña. Los amantes de la naturaleza se verán absolutamente satisfechos en este entorno.

Algar de Mesa es el último pueblo antes de abandonar la provincia de Guadalajara. Es un lugar ideal para descansar y para tomar como punto de partida a la hora de visitar los balnearios y aguas medicinales de la ribera del Jalón, el Monasterio de Piedra, el Valle del Mesa o el Señorío de Molina.


Ruta del Románico

Es a mediados del siglo XII, durante la Reconquista, cuando se introduce el arte romántico en el territorio molinés. Una de sus peculiaridades y de gran atractivo para el peregrino es su localización geográfica, ya que muchos de sus monumentos se hallan ceñidos estrictamente con el paisaje. Dada su situación, como centro de la comarca, tomaremos la histórica ciudad de Molina de Aragón como base para la realización de esta ruta. Su seguimiento permitirá adentrarnos aún más en los hermosos parajes del alto páramo molinés y en la peculiaridad de sus pueblos. No se puede olvidar hacer una visita a la románica iglesia de Teroleja.


Ruta de los Castillos

El Señorío de Molina, lugar fronterizo con el Reino de Aragón y los Señoríos de Medinaceli y Albarracín, sembró toda la Comarca de castillos y torres de vigía, al objeto de defender sus feudos.

El tiempo ha borrado lentamente las huellas de muchos de ellos, acechando los muros de sus torres y almenas. Aún así se mantienen vestigios imborrables de aquellos legendarios tiempos medievales, que esta ruta nos ayudará a recrear al observar la majestuosidad y el encanto de los castillos molineses.

- El Castillo de Santiuste en este municipio.
- El Castillo de Embid.
- El Castillo de Zafra.
- Torrecillas diseminadas (Balbacil…)
- Castillo de Molina de Aragón (Molina de Aragón)
- Muralla urbana de Molina de Aragón (Molina de Aragón)
- Torre de Aragón (Molina de Aragón)


Por último, queda comentar, que también por este municipio discurre la Ruta Histórico-Cultural y Turística del “Camino del Cid”.


Castillo de Santiuste con iglesiaCastillo de Santiuste con iglesia
Iglesia Parroquial de San MartínIglesia Parroquial de San Martín
Ermita de Ntra. Sra. de la SaludErmita de Ntra. Sra. de la Salud
Virgen de la HozVirgen de la Hoz
LavaderoLavadero
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